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jueves, 30 de mayo de 2013

Televisión abierta y audiencia en América Latina. Introducción



M en C y TE Lilia G. Torres Fernández (2010)

 

FUENZALIDA, Valerio. Introducción en “Televisión abierta y audiencia en América Latina”.  (pp. 9-20). Grupo Editorial Norma (2002).

 

La introducción del libro Televisión abierta y audiencia en América Latina escrito por Valerio Fuenzalida en 2002, nos dice que expondrá algunas relaciones entre televisión abierta y audiencia en América Latina, y que se debe entender por televisión abierta no sólo a la televisión en general sino también a un tipo de empresa y recepción televisiva libre, diferente a la televisión por cable o satélite.

 

Asimismo, nos aclara que generalmente se habla de audiencia, cuando no existe en forma homogénea ni masiva, sino segmentada y diferenciada en varios grupos, y que esta información la percibe por su experiencia, conocimiento y reflexión sobre América Latina.

 

Manifiesta que realizó durante unos veinte años, estudios acerca de la audiencia televisiva, primero en el Centro Estratégico para la Calidad Académica (CENECA), en la empresa chilena CPU, en Organizaciones no Gubernamentales chilenas (ONGS)  y en el canal público del Estado Chileno. Además de esta experiencia, también incursionó y experimentó en producción de televisión, tanto en programas para televisión abierta como en programas didácticos para estudiantes. Estas actividades, le permitieron dialogar y discutir sobre políticas de comunicación sobre radio, cine, música popular y especialmente televisión, lo que originó su participación en la Reforma de Televisión Nacional (TVN) aprobada por el Congreso Nacional en 1992.

 

Señala que la investigación de las audiencias en televisión tiene tres grandes perspectivas de aproximación:

 

Proviene del interés sociopolítico en la relación sociedad y medios masivos de comunicación.

 

Proviene desde el interior de la industria televisiva, es decir en la comercialización de los canales.

 

Proviene del interior de la industria televisiva, es decir desde las gerencias de programación y producción, expresada en el rating.

 

En correlación con su experiencia, alude que un enfoque más completo y metódico de la relación entre televisión y audiencia debe comenzar mencionando los tres macroactores que la componen: audiencia-demandas; sociales-empresa y televisiva, que de éstos emanan leyes bajo las cuales deben regirse y que para televisión abierta (gubernamental) lo es en mayor medida.

 

Explica de manera superficial las tres leyes que se generan de estas relaciones:

 

Ley de la gratificación: con la cantidad de oferta televisiva, el actor-audiencia tiene la oportunidad de selección y sólo ve aquella programación que le motiva y gratifica desde el confort de su hogar.

 

Ley del deber ser: la programación televisiva generalmente causa conflictos, hay controversia entre la audiencia, por ejemplo, muchos declaran que ésta, debería preferir los programas de alta cultura en lugar de telenovelas. Estas críticas son más severas para un canal público pues como dice el autor, “los deberes que debería cumplir una programación televisiva y los programas que deberían emitir”.

 

Ley de la sustentación: implica poner en actuación varias capacidades y crearlas si no están disponibles y manifiesta varios ejemplos: capacidad productiva, de gestión, prospectiva, agilidad para adaptarse, de constituirse, de posicionarse y de contactar y de legitimarse socialmente.

 

Así que, el actor empresarial en la televisión, gira alrededor de las relaciones con la audiencia y con los actores sociales, no atender estas relaciones ha ocasionado graves conflictos, en especial a los canales gubernamentales de América Latina.

 

Ahora bien, la integración de estos actores sociales, con las leyes de actuación no es fácil para una empresa televisiva y mucho menos para las públicas.

 

Leer sólo la introducción de un libro, no aclara toda la problemática abordada en él, aunque grosso modo, me di cuenta de la complejidad de estructurar un programa televisivo y que dar gusto y satisfacción a toda la audiencia es más difícil aún. Por eso es importante que como docente indague sobre programas ofrecidos por la televisión, que puedan proporcionar un aprendizaje cultural y cognitivo a los alumnos.

 

El momento en que logre comprender lo anterior a plenitud, será el parteaguas que potenciará mi actividad docente con el apoyo de aquellos programas que se orienten a complementar o cubrir parcialmente lo que realice a nivel áulico. 

 

Aunque es difícil encontrar este tipo de programación, en efecto actualmente la televisión abierta ofrece, principalmente a través de los canales 11 y 22, alguna programación que puede ser de utilidad, aunque es más rica la programación de paga y para poder hacer uso de ella, se requiere que los alumnos la tengan en casa. Mientras tanto, al realizar una primera aproximación con la serie de programas relativos al tema de Juanito de Iztapalapa con uno de los grupos que atiendo, fue satisfactorio el resultado y considero que es posible realizar más acciones en este sentido.